Edición 25 de Octubre de 2006

Fajardo, Puerto Rico
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Residentes de Alturas de Río Grande piden Ordenanza

Los residentes de Alturas de Río Grande reclamamos con urgencia al primer ejecutivo del municipio de Río Grande, honorable Edward Rivera Correa; al presidente de la Asamblea Municipal, honorable Manuel Rivera Robledo y a los honorables asambleístas, una ordenanza que prohíba, de forma taxativa, el estacionamiento de camiones pesados, camiones de arrastre, vehículos pesados de remoción de terreno y otros materiales y botes, frente o al lado de las residencias de Alturas de Río Grande, estén habitadas o no. Consideramos que la pavimentación de las vías residenciales no están preparadas para soportar el tráfico regular de estos vehículos pesados.

El estacionamiento de esos camiones pesados frente o al lado de las residencia, se ha convertido en un problema mayor entre los vecinos de urbanizaciones y otros sectores residenciales. En Alturas de Río Grande se ha podido constatar el estacionamiento regular de 40 camiones pesados, incluyendo maquinaria pesada de remoción de terreno y materiales, camiones de arrastre y botes en diferentes calles de dicha urbanización, (al 7 de mayo de 2006). Entre los inconvenientes que el estacionamiento de dichos vehículos generan están los siguientes:

1. Conflictos intervecinales- Las discordias, recriminaciones y la comunicación inadecuada y errática dan margen al deterioro de las relaciones entre vecinos, lo que ha motivado la radicación de querellas en las distintas agencias de gobierno municipal, foros policiales y judiciales.

2. Ruidos innecesarios y frecuentes en horas del amanecer y en otras horas del día y la noche.

3. Trabajo de mecánica en áreas no autorizadas y por personas no autorizadas.

4. Lavado y limpieza de camiones cuyos residuos ensucian las calles y bloquean los sistemas de alcantarillado.

5. Disposición de aceites usados en alcantarillados, lo que contamina aún más las aguas que luego se procesan para su potabilidad.

6. Roturas en el pavimento de las calles con el subsiguiente incremento de costos en el mantenimiento de las mismas por la administración municipal.

7. Emanaciones de gases tóxicos al ambiente y su efecto adverso en la salud cardiopulmonar de los residentes.

8. Bloqueo de la visibilidad en el tránsito, especialmente en ocasiones de entrada y salida de vehículos de las marquesinas. En ocasiones se obstaculiza totalmente uno de los carriles en tramos pequeños de calles que conectan dos calles que corren paralelas.

9. Bloqueo total o parcial de áreas peatonales.

10. Estacionamiento sobre áreas verdes.

En general, todos estos inconvenientes redundan en el deterioro de la calidad de vida de los residentes.

Aunque la Ley 22 de vehículos y tránsito, en su artículo 6.19 inciso (a) (17) (2) prohíbe el estacionamiento en vías públicas "con el propósito de lavar, limpiar, engrasar o reparar dicho vehículo", en la práctica se incumple impunemente con esta disposición legal  con esta disposición legal.  No obstante, esta ley autoriza a los gobiernos municipales (Art. 21.04) para que estos puedan reglamentar el estacionamiento de camiones pesados en vías residenciales. Sin lugar a dudas, estos pueden prohibir dicho estacionamiento de forma experimental si esta medida ha de mejorar la calidad de vida de los vecinos, lo que no dudamos que así será.

Hacemos la advertencia de que este problema se complicará en el futuro cercano. Veamos: El informe "proyecciones de empleo (por industria y ocupación)" del Negociado de Estadísticas del Trabajo del Departamento de Trabajo del Estado libre Asociado de Puerto Rico (años 200-2010) revela que la ocupación del conductor de camión pesado aumentará de 15,719 en el año 2000 a 20,510 para el año 2010, lo que representa 4,791 conductores más en este renglón, equivalente a un incremento de 30% (página 19 del informe). Esto refleja un potencial de aumento considerable del problema en el presente, antes de que se nos complique aún más.

Un comité de vecinos de Alturas de Río Grande, el cual me honro en ser su portavoz, ya ha llevado este planteamiento por escrito al Municipio de Río Grande, su honorable Alcalde y sus honorables Asambleístas. Componen este comité los vecinos Marta Morales, Héctor Robles, Andrés Olmo, Edgardo Guerra y Juan Duquelio De Jesús (portavoz).

Confiamos en que nos ayudarán a resolver este gran problema lo más pronto posible.

Cordialmente,
Juan Duquelio De Jesús
Río Grande

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