Edición del 24 al 30 de septiembre de 2008

Fajardo, Puerto Rico
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La política en la Isla

Las campañas políticas en Puerto Rico son intensas e interesantes. Por ende, ahora se les solicita al electorado que en noviembre del 2008 el voto sea íntegro: una sola cruz bajo el partido de su preferencia. Es decir, los legisladores incumbentes solicitan al electorado que luego de cuatro años de legislación desastrosa los electores los endosen otra vez. 

En verdad que esto es suficiente material para escribir un guión teatral y luego presentar una obra burlesca. ¿Por qué? Los electores tenemos que endosar con una sola cruz a una legislatura extremadamente “competente”, la misma que interesa estar en el capitolio cuatro años para continuar viviendo la vida de rey y reina legislativo que los electores les permitimos con el simple voto.

En verdad que no todo rey o reina legislativo tiene un sueldo básico de $90,743.00 al año (i.e. $362,972.00 en cuatro años). Y si el rey o la reina preside la Cámara o el Senado su sueldito es de $110,663.00, y si éste es presidente o vicepresidente de alguna comisión entonces estamos hablando de $84,841. A este sueldo básico sumamos las dietas por millaje, las cuales fluctúan entre $1,300 y $1,400, dependiendo esta cantidad de la distancia entre la residencia del rey o reina legislativo y el capitolio. A esto añadimos el vehículo del año (con seguros y gasolina paga en su totalidad por cuatro años por el constituyente) y otros beneficios como casa, chofer y renta, como conlleva los puestos del Comisionado y el mandatario de la Isla.

En verdad que un gran por ciento de los electores nunca serán dueños de un Lincoln/Mercury Navigator o de un Crown Victoria o de un BMW deportivo de paquete, pero sí lo disfrutará completamente gratis el legislador, perdón, rey o reina legislativos que el electorado envía al capitolio cada cuatro años con su simple voto íntegro para que este legislador legisle en todo el cuatrienio a favor, sólo a favor, de las necesidades del pueblo.

La pregunta es si estos reyes y reinas legislativos enviados al capitolio por los electores cada cuatro años disfrutarían de todos estos beneficios si los puestos electivos de estos fuesen por el término de dos años, como son los puestos electivos de los congresistas del Congreso de Estados Unidos. Sobre el derecho al voto, recomendable mencionar que en Puerto Rico hay un gran por ciento de electores que ejercen su voto a través de candidaturas. Así se elige al alcalde, mas no a todos los asambleístas retratados bajo su columna, pues una simple crucecita al lado del candidato/retrato que usted endosa permite que no todos los ahí listados sean elegidos. Se entiende que al ejercer el voto, el electorado, en forma sabia, pesa en balanza razón versus emoción. Es decir, sobrepasan las promesas cumplidas al pueblo al 100% las promesas no cumplidas y la legislación aprobada por los legisladores a favor del pueblo que los envió al capitolio. Al ejercer el voto en forma sabia la razón impera sobre la emoción. Sin embargo, el elector tendrá la última palabra con su voto, razón o emoción.

No obstante, lo importante en todo es reconocer que Dios es el único que quita y pone autoridades. A veces para bendición del pueblo (ej. El Rey Salomón) y en otras para maldición (ej. Joroboam; Acab). Para buen entendedor pocas palabras bastan…

Mirta Martes-Rivera

BUZÓN ABIERTO

 

 

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